Oraciones Para Mujeres – Sin Palabras

La mayor parte de las mujeres no tienen problemas de comunicación. Estudios indican que las mujeres pronuncian el doble de cantidad de palabras que los hombres. Si es así, ¿por qué las mujeres tienen dificultad al orar en voz alta, en particular frente a otras personas? Parecería que conversar con Dios deja a las mujeres sin palabras.



A pesar que existe la disponibilidad para orar, muchas mujeres prefieren quedarse calladas y permitirles a las personas “más elocuentes” dirigirse a Dios. Dios nunca valoriza a una persona (o su oración) sobre otra. A pesar de esto, la Biblia nos presenta una guía que garantiza que cualquier oración de una mujer delante de Dios sea inestimable.



Expresa tu amor y aprecio por el poder de Dios (Salmos 18:1-6). Comienza por agradecer a Dios por las cosas que son humanamente imposibles de proveer (creación, paz, gracia, el Espíritu Santo, salvación).

Haz de tu “conversación” una actitud agradable hacia otros (1 Juan 4:7-8) ¡Una actitud de superioridad mata a la oración antes de hacerla! Sigue siendo murmuración cuando presentas “los detalles” de una situación con otros en nombre de la oración. Ora con un corazón compasivo y mira cómo Dios respira alegría en tus palabras.

Confía que Dios escucha cada palabra que pronuncias, permite que Su paz te envuelva (Isaías 26:3-4). Cada oración viene a vida cuando se pide con seguridad, libre de preocupaciones, teniendo la paz que sobrepasa todo entendimiento humano.



Oraciones Para Mujeres – No se Trata de Ti

Cuando entendemos la importancia de la actitud, podemos enfocarnos luego en la prioridad de nuestras oraciones. Por su diseño, Dios le dio a la mujer una abundancia de emociones que le permiten conectarse con otras personas. Mientras los hombres son generalmente metódicos solucionadores de problemas, las mujeres son cuidadoras en sus relaciones. La oración de una mujer generalmente se centra en cómo una situación se relaciona con ella. Todas sus emociones (y hormonas) hacen énfasis en su necesidad de establecer o preservar relaciones. Con sólo cambiar el “objeto primario” de cualquier oración, las mujeres alcanzan mayor efectividad al orar.



La oración requiere tanto paciencia como la rendición de nuestros derechos (Hebreos 10:35-36). Como mujer, es muy fácil sentirse impaciente –con conflictos familiares, amistades rotas—aun con Dios. “¿No sabe Dios lo molesta que estoy? No puedo bregar con esto.” Entrégale tu tiempo, ofreciéndole tu paciencia como una oración de confianza.

Ora específicamente por la persona que te ha irritado más en todo el día. Cuando extendemos favor inmerecido a otros, se transforman dos vidas, no sólo la tuya. Te garantizo que al final del día tus palabras y pensamientos te harán sentir libre de culpabilidad - “No quise...” (Efesios 4:31-32)

Los hombres no pueden llevar a cabo el propósito de Dios en sus vidas sin la influencia de una mujer (1 Corintios 11:11). Los hombres encaran tentación y maldad continuamente. En lugar de orar después de su mal comportamiento, ora antes, pidiendo protección y sabiduría de lo alto. La lengua de una mujer solo mide tres pulgadas, pero puede destruir o fortalecer a un hombre maduro (Santiago 3:5-6)



Oraciones Para Mujeres – Estructuradas o No

Las mujeres utilizan su tiempo en varias cosas a la vez. Aún así tenemos problemas encontrando tiempo para orar. Sabiendo que Dios es misericordioso, esperamos que Él nos excuse “un día más”. Finalmente, nos damos cuenta de que, si no tomamos tiempo para conversar con Dios regularmente, nuestras vidas se deshacen rápidamente (enfermedades, finanzas, separación). ¿Cómo entonces debemos orar?



Ora con fe, buscando la ayuda del Espíritu Santo (Efesios 6:18; Romanos 8:26). Unas pocas palabras del corazón hablan muchísimo. Dios es fiel mientras dependemos de Él diariamente.

Escoge un lugar de descanso, libre de distracciones (Mateo 11:28-29). A través de esos tiernos momentos en comunicación, experimentamos la gentil relación Padre a hija.

Anticipa distracciones, pero practica el dominio propio, manteniéndote firme en oración (1Pedro 1:13, 5:7-8). Cuando deseamos orar... ¡se cumple la voluntad de Dios!

Cuando seguimos esto nuestras oraciones serán siempre fructíferas (Gálatas 5:22-23)

0 comments:

Post a Comment

Wednesday, January 19, 2011

ORACIONES PARA MUJERES

Oraciones Para Mujeres – Sin Palabras

La mayor parte de las mujeres no tienen problemas de comunicación. Estudios indican que las mujeres pronuncian el doble de cantidad de palabras que los hombres. Si es así, ¿por qué las mujeres tienen dificultad al orar en voz alta, en particular frente a otras personas? Parecería que conversar con Dios deja a las mujeres sin palabras.



A pesar que existe la disponibilidad para orar, muchas mujeres prefieren quedarse calladas y permitirles a las personas “más elocuentes” dirigirse a Dios. Dios nunca valoriza a una persona (o su oración) sobre otra. A pesar de esto, la Biblia nos presenta una guía que garantiza que cualquier oración de una mujer delante de Dios sea inestimable.



Expresa tu amor y aprecio por el poder de Dios (Salmos 18:1-6). Comienza por agradecer a Dios por las cosas que son humanamente imposibles de proveer (creación, paz, gracia, el Espíritu Santo, salvación).

Haz de tu “conversación” una actitud agradable hacia otros (1 Juan 4:7-8) ¡Una actitud de superioridad mata a la oración antes de hacerla! Sigue siendo murmuración cuando presentas “los detalles” de una situación con otros en nombre de la oración. Ora con un corazón compasivo y mira cómo Dios respira alegría en tus palabras.

Confía que Dios escucha cada palabra que pronuncias, permite que Su paz te envuelva (Isaías 26:3-4). Cada oración viene a vida cuando se pide con seguridad, libre de preocupaciones, teniendo la paz que sobrepasa todo entendimiento humano.



Oraciones Para Mujeres – No se Trata de Ti

Cuando entendemos la importancia de la actitud, podemos enfocarnos luego en la prioridad de nuestras oraciones. Por su diseño, Dios le dio a la mujer una abundancia de emociones que le permiten conectarse con otras personas. Mientras los hombres son generalmente metódicos solucionadores de problemas, las mujeres son cuidadoras en sus relaciones. La oración de una mujer generalmente se centra en cómo una situación se relaciona con ella. Todas sus emociones (y hormonas) hacen énfasis en su necesidad de establecer o preservar relaciones. Con sólo cambiar el “objeto primario” de cualquier oración, las mujeres alcanzan mayor efectividad al orar.



La oración requiere tanto paciencia como la rendición de nuestros derechos (Hebreos 10:35-36). Como mujer, es muy fácil sentirse impaciente –con conflictos familiares, amistades rotas—aun con Dios. “¿No sabe Dios lo molesta que estoy? No puedo bregar con esto.” Entrégale tu tiempo, ofreciéndole tu paciencia como una oración de confianza.

Ora específicamente por la persona que te ha irritado más en todo el día. Cuando extendemos favor inmerecido a otros, se transforman dos vidas, no sólo la tuya. Te garantizo que al final del día tus palabras y pensamientos te harán sentir libre de culpabilidad - “No quise...” (Efesios 4:31-32)

Los hombres no pueden llevar a cabo el propósito de Dios en sus vidas sin la influencia de una mujer (1 Corintios 11:11). Los hombres encaran tentación y maldad continuamente. En lugar de orar después de su mal comportamiento, ora antes, pidiendo protección y sabiduría de lo alto. La lengua de una mujer solo mide tres pulgadas, pero puede destruir o fortalecer a un hombre maduro (Santiago 3:5-6)



Oraciones Para Mujeres – Estructuradas o No

Las mujeres utilizan su tiempo en varias cosas a la vez. Aún así tenemos problemas encontrando tiempo para orar. Sabiendo que Dios es misericordioso, esperamos que Él nos excuse “un día más”. Finalmente, nos damos cuenta de que, si no tomamos tiempo para conversar con Dios regularmente, nuestras vidas se deshacen rápidamente (enfermedades, finanzas, separación). ¿Cómo entonces debemos orar?



Ora con fe, buscando la ayuda del Espíritu Santo (Efesios 6:18; Romanos 8:26). Unas pocas palabras del corazón hablan muchísimo. Dios es fiel mientras dependemos de Él diariamente.

Escoge un lugar de descanso, libre de distracciones (Mateo 11:28-29). A través de esos tiernos momentos en comunicación, experimentamos la gentil relación Padre a hija.

Anticipa distracciones, pero practica el dominio propio, manteniéndote firme en oración (1Pedro 1:13, 5:7-8). Cuando deseamos orar... ¡se cumple la voluntad de Dios!

Cuando seguimos esto nuestras oraciones serán siempre fructíferas (Gálatas 5:22-23)

No comments:

Post a Comment